En cada mudanza hay sentimientos encontrados, por un lado la ilusión por la etapa que comienza en el nuevo hogar y, por el otro, la desazón de tener que embalar y trasladar absolutamente todas nuestras pertenencias. Por supuesto que al mudarnos no todo es embalar, pero sin dudas es una de las cuestiones más importantes a realizar. En este artículo intentamos responder a una pregunta que te puede ayudar a simplificar el trabajo “¿Cómo embalarlo todo sin problemas?” mediante una docena de consejos.

Una docena de consejos

1. Embalar los artículos pesados en cajas más bien pequeñas y los livianos en cajas más grandes.

2. Los platos y fuentes deben ser embalados de costado, no apilados, y rellenar los huecos con papel de diario arrugado.

3. Controlar que los medicamentos y artículos de tocador estén bien cerrados antes de ser embalados, además se recomienda colocarlos a todos dentro de la misma caja para, al llegar, poder ubicarlos a todos a la vez en su nuevo lugar.

4. Etiquetar con claridad lo que contiene cada caja, y dejar bien claro aquellas que contengan elementos considerados "Frágiles" colocando varios carteles en la caja.

5. Embalar habitación por habitación, así resultará más fácil colocar las cajas juntas en la nueva habitación y proceder a desembalarlas.

6. Si los hijos quieren ayudar, pueden hacerlo embalando sus juguetes, así se sentirán parte de la mudanza y sin dudas son una gran ayuda.

7. Dejar a mano la caja que contiene las sábanas y toallas, para encontrarlas con facilidad la primera noche en la casa nueva.

8. Se recomienda retirar todos los focos de los veladores antes de embalarlos.

9. Evitar embalar todo en un solo día, porque al cabo de unas horas lo sencillo se puede tornar un caos. Es mejor ir embalando varias cajas por día, para que al llegar el momento del traslado la mitad del trabajo ya este hecho.

10. Es conveniente pedirle a algún amigo o familiar que se quede con los niños y la mascota mientras el resto realiza la mudanza.

11. Colocar las plantas a último momento en el camión de la mudanza.

12. No llevar a la casa nueva cosas que no sean necesarias conservar. Este es el momento cuando uno se da cuenta de todo lo que guardo alguna vez por si acaso, y que jamás utilizó realmente. Todo lo que no se ha usado en los últimos 12 meses, es muy probable que no lo use en el próximo tiempo.

Cambiarse de casa genera muchas ilusiones, pero también varios contratiempos. Si planificamos y organizamos la mayor cantidad de cosas, la llegada a la nueva vivienda se hará de manera más relajada y sencilla, evitando el stress que significa el cambio. Esperamos que estos tips te hayan resultado útiles, tengas una buena mudanza y disfrutes de tu nuevo hogar.